NO A UNA REFORMA POLÍTICA DE LA POLICÍA

Ante la inminente remodelación que en el seno del Ministerio del Interior se pretende llevar a cabo y que afecta en profundidad la estructura tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil; las organizaciones sindicales representativas en el Consejo de Policía, ponen de manifiesto lo siguiente:

Sorpresa por la forma en que se ha llevado a cabo. Tanto la oportunidad del momento como la forma de efectuarlo no puede ser más desafortunada. Estando inmersos en retos políticos que amenazan la seguridad del estado, bajo niveles casi críticos de alerta terrorista y en procesos judiciales contra la corrupción acometer una reforma de este calado es cuando menos temeraria.

        Indignación no por el secretismo con que se ha llevado a efecto, que también, sino por dejar al margen del proceso y no escuchar a quienes son los auténticos protagonistas de la seguridad pública: los policías. Despreciar el asesoramiento de quien tiene la responsabilidad real, no política, sólo puede ser sinónimo de necedad.

        Decepción, porque con esta forma de proceder parece que los cambios sólo obedecen a intereses políticos que se fundamentan en el oportunismo y el interés de tener como objetivo final el descabezamiento de los máximos responsables policiales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

        No podemos entender que los policías seamos convidados de piedra en este banquete en el que la toma las decisiones ignora y desprecia a toda la Corporación. En un cuerpo jerarquizado el mando debe ser responsabilidad de un profesional, cualificado y competente. Las directrices, objetivos y estrategias… del político en su momento.

        Solicitamos la reconsideración de esta reforma que ni obedece a razones de urgencia ni mucho menos de oportunidad; emplazamos pues, a los responsables del Ministerio a que nos escuchen antes de actuar conduciendo a la policía hacia un futuro cuando menos preocupante.

Nos entristece profundamente comprobar cómo otros compañeros, con sus asociaciones pro corporativas, se escudan en los males ajenos para no ver los propios al tiempo que se erigen en salvadores de la patria y modelo de virtud. La Policía es respeto y la Guardia Civil también.

 

Madrid, 28 de julio de 2017

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