La Delegada del Gobierno de Islas Baleares considera improcedente acordar el inicio de un procedimiento sancionador por llamar “payasos” a Policías Nacionales en el ejercicio de sus funciones porque “no configura en el sentir social desprecio alguno”.

El Sindicato Profesional de Policía muestra su malestar por tal acuerdo y exige respeto institucional.

Madrid 7 de noviembre de 2018.- El Sindicato Profesional de Policía (SPP), mayoritario en las escalas de mando del Cuerpo Nacional de Policía, ante el acuerdo adoptado por la Delegada del Gobierno de Islas Baleares declarando la no procedencia de iniciar el correspondiente expediente sancionador y archivar la denuncia efectuada contra un ciudadano que insultó a los agentes actuantes, quiere manifestar su sorpresa y estupor al considerar que constituye un ataque institucional injustificado consecuencia de un análisis realizado más desde un punto de vista ideológico que legal.

El pasado 27 de septiembre, en la Comisaría Oeste de Palma, un ciudadano, cuando se le procede a informar por parte de los policías nacionales en servicio de la necesidad de pedir cita previa para la renovación de su documento nacional de identidad, reaccionó profiriendo la expresión: ¡“Sois unos payasos”! La Sra. Sánchez Grau, Delegada del Gobierno de Islas Baleares, considera que “no existe vejación, ofensa, injurias, o insultos a los agentes actuantes”, en contra de lo que la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, señala con claridad meridiana en su artículo 37, punto 4.

La Delegada del Gobierno debería conocer que el nombre deja de ser importante cuando se forma parte de un grupo, de una institución y que la regla se impone para guardar el orden que requiere. Las tareas que lleva adelante la Policía Nacional se orientan siempre a resguardar la legalidad y, por ello, su conducta se rige estrictamente por las normas vigentes.

Desautorizar a la Autoridad cuando esta actúa conforme a lo que la Ley obliga, poner en entredicho actuaciones policiales claras como la que nos ocupa, no puede ni debe salir gratis, porque si actuaciones políticas como estas se generalizaran, entre otras cosas, el papel de la Policía dejaría de tener sentido para el fin que se creó, que no es otro que proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana. Por dignidad profesional y por vergüenza, la Sra. Sánchez Grau debería presentar inmediatamente su dimisión.

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