Discriminación en la E.N.P. para los compañeros de promoción interna

Empieza a ser habitual, y no por ello más tolerable, el continuo menosprecio que se tiene por los compañeros de promoción interna de la Escala Ejecutiva desde los órganos directivos que regulan su estancia en la Escuela Nacional de Policía.

El pasado año se justificó por parte de la entonces Subdirección General de Recursos Humanos que aquellos compañeros que realizaban sus respectivos periodos de formación presencial en la Escuela Nacional de Policía cobrarán el 40% de la dieta completa en concepto de residencia eventual, al poder hacer uso de las residencias de la propia ENP en régimen de habitación compartida con otro funcionario.

Pero la realidad es terca y demostró el incumplimiento de dichas directrices por parte del director de la Escuela Nacional de Policía, último responsable de la aplicación de las mismas.

La inmensa mayoría de los alumnos optaron por residir fuera de la Escuela cuando se les informó de que deberían compartir cada habitación CUATRO alumnos, en lugar de los dos estipulados. Por otra parte, de los 29 compañeros de Escala Ejecutiva que optaron mediante minuta a residir en la Escuela, 27 se vieron obligados a solicitar la salida del centro para pernoctar cuando vieron que la convivencia de cuatro alumnos en habitaciones, inicialmente diseñadas y dotadas (con sólo tres mesas de estudio) para dos personas, es, cuanto menos, imposible.

Dichas condiciones de habitabilidad, que seguramente incumplan cuanta normativa de RRLL pueda ser aplicable a instalaciones dedicadas a la habitación de estudiantes en centros oficiales, son a todas luces indignas y perjudiciales para el correcto uso y aprovechamiento de las mismas.

Podríamos pensar que al menos los dos funcionarios que optaron por permanecer en la Escuela han disfrutado del bienestar mínimo que perseguían las directrices marcadas por la extinta SGRRHH. Pero no es así: la realidad es que deben aún compartir habitación con un tercer alumno de la ENP, en este caso de Escala Básica, lo que sigue suponiendo el incumplimiento de las condiciones marcadas desde dicha Subdirección General.

Pero abundando en la discriminación, los compañeros que vienen sufriendo desde el año pasado este verdadero sinsentido, ven ahora como los subinspectores que van a realizar desde el presente curso sus estudios de formación para el acceso a la Escala Ejecutiva, van a cobrar el doble que ellos, es decir, el 80% de la dieta completa toda vez que a éstos no se les ha ofertado la posibilidad residir en la Escuela.

Este año parece ser que el Sr. director de la ENP por fin se ha dado cuenta que es verdad, que no hay sitio y que es de justicia reconocer que no se puede obligar a un profesional de las FCS a realizar sin un mínimo de garantías y de dignidad un curso tan costoso en esfuerzo y sacrificio personal. Algo que ya era lógico el año pasado, aunque no se considerará de esa forma por un responsable que debe garantizar unas condiciones dignas a quienes se encuentran en pleno proceso de ascenso.

La solución es fácil: Que todos aquellos que eligieron residir fuera de la ENP o quienes posteriormente se vieron obligados a salir de la misma, obligados por tan nefastas condiciones, COBREN LAS MISMAS DIETAS QUE SUS COMPAÑEROS. Es decir: igualdad para todos y que todos cobren el 80% de la dieta en concepto de residencia.

Por parte de este Sindicato, en pro de la justicia y de la equidad, llevaremos esta petición a la Comisión de Personal a desarrollar pasado mañana, 26 de octubre, a fin de que por la administración se acabe con esta injusticia. LA EQUIPARACIÓN DEBE EMPEZAR DESDE NOSOTROS MISMOS.

Madrid, 24 de octubre de 2017

El Comité Ejecutivo

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