CEP, UFP y SPP contradicen al Director General y exigen un cambio radical en la situación de la Policía Nacional en Cataluña

Representantes de CEP, UFP y SPP, que aglutinan a una importante mayoría de los policías nacionales de todas las categorías y escalas, acudimos ayer a una reunión con el Director General de la Policía, a la que habíamos sido convocados la semana pasada. Era evidente que se trataría el problema específico de coordinación y competencias que ha quedado en evidencia, esta vez de forma grave, a raíz de los recientes atentados terroristas en Cataluña.

Asistimos a la reunión por responsabilidad. Por esa responsabilidad que exige la representatividad que ostentan quienes son elegidos para dirigir las organizaciones sindicales. Y también porque es necesario poner voz en los foros oportunos a todas y cada una de las inquietudes que nos trasladan los afiliados que directamente han vivido la lamentable situación de menosprecio sufrida de manos de quienes, en aras a intereses políticos, no dudan en aparentar ser la policía de un estado inexistente.

También asistieron representantes de ASP, organización sindical sin representación en el Consejo de Policía, pero no así su secretario General, si bien de manera incomprensible no estuvieron presentes en la comida posterior con el Director General, en la que, como ya os informamos ayer, arrancamos un compromiso de mantener una reunión próximamente con el Ministro del Interior para avanzar en las necesarias mejoras retributivas, de medios materiales e infraestructuras y en cuanto al número de efectivos en la Policía Nacional.

Tras exponer de forma cronológica los hechos relevantes sucedidos a partir del pasado 16 de agosto en Cataluña, el Director General se empeñó en vano en trasladarnos una valoración de los acontecimientos interesada de cara a transmitir que realmente ha habido una correcta actuación de los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad y una perfecta coordinación entre todos ellos. También realizó alusiones a la necesaria prudencia a la hora de hacer valoraciones y juicios, dada la especial gravedad y repercusión que han tenido los atentados.

Todos y cada uno de los representantes sindicales manifestamos nuestra absoluta negativa a aceptar su valoración de lo sucedido. Le expusimos claramente episodios que contradicen su versión de los hechos y que ponen de manifiesto una realidad totalmente diferente a la que el Director General nos relató. Y además, sin fisuras, le exigimos que traslade al resto de responsables políticos del ministerio y del Gobierno de la nación la necesidad de empezar, desde ya, a revertir la situación de grave discriminación competencial existente en Cataluña hacia la Policía Nacional que viene agravándose constantemente desde hace años.

Le hemos exigido acciones concretas para la elaboración de un protocolo de actuación para situaciones excepcionales que afectan a la seguridad de todos los españoles, siempre dentro del marco competencial fijado por las correspondientes normativas, para que no se vuelvan a repetir situaciones de dejación de funciones por parte de los responsables del Ministerio del Interior, para que se consiga una perfecta coordinación policial y para que la información pueda ser intercambiada de manera efectiva.

Deben saber nuestros dirigentes políticos que en Cataluña no se produjo un ataque a la seguridad únicamente de los catalanes. Estuvo en juego la seguridad de todos los españoles. Es especialmente en estos casos en los que no se puede consentir el ninguneo ni la exclusión de quienes forman parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y son los representantes directos del Estado que están al frente de las instituciones responsables de la seguridad, quienes deben dirigir y coordinar la gestión inmediata de los acontecimientos. La seguridad de los ciudadanos no se puede poner en juego por cobardías políticas ante quienes lo único que quieren es romper con las normas de convivencia que todos los españoles se fijaron hace casi 40 años.

En todo momento, los representantes de los tres sindicatos firmantes del presente escrito, reclamamos al Director General la adopción de medidas urgentes para paliar la grave situación de abandono en que se encuentran los compañeros y compañeras destinados en Cataluña. Le pedimos actuaciones inmediatas en materia de respeto competencial, retribuciones y aumento de la dotación de las plantillas. Tras la reunión que finalizó en torno a las 15:30 horas, y en la comida posterior que tuvo lugar en el comedor de Canillas, de la que se ausentaron injustificadamente los representantes de ASP por lo que nada pueden contar sobre lo allí tratado, tuvimos ocasión de reiterar al Director General todos los puntos abordados durante la reunión, quedando clara la diferente visión de las cosas que teníamos los asistentes. Pero también quedó claro que los representantes de una importante mayoría de los policías nacionales nos mantenemos firmes en la defensa de sus intereses en todos los foros, sin ausentarnos utilizando excusas que no encajan con la aplicación del sentido común.

Compañeros, ahora la pelota está en el tejado de los titulares de la Dirección General, del Ministerio y del Gobierno. Era necesario estar en esta reunión para que vuestras quejas sean oídas por quienes son responsables de mejorar las cosas.

Madrid, 29 de agosto de 2017

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