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NUESTROS COMPAÑEROS DEBEN SER APOYADOS
Circular Nacional Informativa nº. 75/2010
En relación a la situación existente actualmente en la ciudad autónoma de Melilla, el Sindicato Profesional de Policía requiere de los máximos órganos directivos del Cuerpo Nacional de Policía, Director General de la Policía y de la Guardia Civil y Director Adjunto Operativo, que realicen todas las actividades de defensa activa de nuestros compañeros y compañeras tanto en esa ciudad como en Ceuta
Muchos de vosotros recordaréis que en la Circular 73 de 3 de agosto, titulada “una amenaza intolerable, una nota injusta”, hicimos referencia a cómo el Gobierno de Marruecos había difundido varias notas relativas a supuestos actos de discriminación a personas de origen marroquí al intentar pasar a España a través de la frontera de Beni Enzar. Se trataba, obviamente, de notas basadas en falsedades y que, posiblemente, pretendían ocultar la triste realidad de quienes son súbditos, que no ciudadanos, del país al que tan mal sirve ese Gobierno.
Lo cierto es que el trabajo de las compañeras y compañeros en las fronteras no es nada fácil. Especialmente en aquellas donde deben ejecutarse controles sobre personas. Y es que no se trata únicamente de gestionar el cruce de personas entre dos países, sino de luchar activamente contra la delincuencia organizada, singularmente aquella relacionada con delitos tan graves como tráfico de personas o tráfico de drogas, y de ayudar al resto de unidades operativas de toda España gestionando valiosas informaciones que producen, en muchas ocasiones, la desarticulación de grupos criminales de origen transnacional o que actúan en varios países.
Siendo esto así, es fácil comprender la dificultad añadida que significa la realización de las funciones legalmente establecidas para el Cuerpo Nacional de Policía en las fronteras extracomunitarias terrestres españolas de Ceuta y Melilla.
De un lado, alrededor de 30.000 personas transitan cada día por cada uno de los dos puestos fronterizos. De otro, una parte importante de quienes transitan lo hacen transportando determinadas mercancías sin ningún otro tipo de ayuda que su propia capacidad física de trasladarlas. Finalmente, y éste no puede entenderse como un dato menor, debe considerarse que la frontera terrestre entre España y Marruecos es probablemente el lugar que separa los dos países vecinos que tienen la mayor diferencia de riqueza en todo el mundo.
Pues bien, considerando lo anteriormente expuesto, atendiendo a que la situación que referíamos en nuestra Circular 73 permanece en parámetros similares a los descritos en ella y, especialmente, a los actos vejatorios que contra nuestras compañeras se vienen produciendo con cierta regularidad en los controles fronterizos en Melilla, y que tienen una traslación gráfica en el cartel que hemos podido conocer a través de los medios de comunicación, el Sindicato Profesional de Policía requiere de los máximos órganos directivos del Cuerpo Nacional de Policía, Director General de la Policía y de la Guardia Civil y Director Adjunto Operativo, que realicen todas las actividades de defensa activa de nuestros compañeros y compañeras en las dos ciudades españolas donde, de manera ejemplar y con un altísimo grado de compromiso ético con el trabajo, se presta un servicio de altísima calidad que implica, en muchas ocasiones, no sólo la realización eficiente de operaciones estrictamente policiales, sino de actos de asistencia a la comunidad que son especialmente valorados en ambas ciudades.
Es posible que en las próximas horas haya una respuesta política a estos actos amenazantes de radicales marroquíes y, tal vez, a las notas difundidas por portavoces del Gobierno alauíta, pero como Sindicato que defiende los derechos de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, entendemos absolutamente imprescindible la presencia del Director y del Director Adjunto Operativo en las dos localidades españolas. Primero, para avalar el extraordinario trabajo que se realiza. Segundo, porque probablemente tendrán una percepción directa de la situación que les haga comprender la necesidad de realizar algún tipo de esfuerzo añadido para reforzar el trabajo de los compañeros y compañeras en estos momentos de especial complejidad en sus funciones.
Madrid, 13 de agosto de 2010
EL COMITÉ EJECUTIVO
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