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UNA REUNIÓN INNECESARIA, UN COMUNICADO INJUSTO
La llamada Conferencia de Paz que en el día de ayer ha tenido lugar en San Sebastián era absolutamente innecesaria, podría retardar el proceso de derrota de la organización terrorista ETA y, lo que es más importante, supone un importante agravio para las miles de víctimas que esta banda de asesinos ha originado en sus varias décadas de lamentable existencia
Desde el Sindicato Profesional de Policía pensamos que no hacía falta ninguna “Conferencia” ni reunión, y menos bajo el formato en que se ha desarrollado, con la presencia cómplice de algunas personas cuyo conocimiento de la situación en nuestro país es con toda probabilidad epidérmico e insuficiente. Sólo así se entiende que, como hace el comunicado emitido tras la reunión, se hable de “confrontación armada” para referirse a la violencia terrorista que ha asolado España desde hace demasiados años, o que se pida a ETA que cese en su “actividad armada”.
En cualquier caso, debemos reconocer que la organización terrorista y sus terminales políticas han conseguido poner en el centro de atención mediático, al menos durante unos días, la estrategia que están desarrollando durante los últimos meses. A saber, que ante la existencia de un “conflicto” que dura muchos años, sólo a través un proceso de negociación que incorpore elementos de generosidad hacia los presos etarras e iguale la posición de víctima y verdugo, será posible la consecución de la “paz”.
Pero la paz sin justicia no parece razonable y la mera insinuación que permita equiparar a quienes matan o colaboran para que se mate con aquellos que han padecido la lacra terrorista constituye una ignominia.
La propaganda de la izquierda radical vasca ha sabido captar la atención de determinados partidos políticos y de personajes públicos que pueden darle una aparente ventaja de cara a los acontecimientos que probablemente se produzcan en las próximas semanas o meses. Pero, ante esto, la respuesta del Estado ha de ser racional, pero contundente.
El fin de ETA llegará más pronto que tarde y debe hacerlo en forma de derrota. Sólo de esta manera el dolor permanente de las víctimas podrá ser aliviado. Sólo si esto se produjere las familias de nuestros compatriotas asesinados o gravemente heridos por acciones criminales de estos asesinos tendrán un mínimo consuelo. Sólo si el Estado acaba legalmente con los terroristas y sus cómplices nuestros corazones encontrarán la forma de latir con tranquilidad, como deben hacerlo en los lugares donde la justicia es el fundamento de la paz y la libertad el alimento de la convivencia.
Madrid, 18 de octubre de 2011
EL COMITÉ EJECUTIVO DEL SPP
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